La Casa de Can Roviralta, una joya de Lloret de Mar (Selva) protegida como Bien Cultural de Interés Local, se encuentra sobre el acantilado, ofreciendo vistas espectaculares del litoral y rodeada por los Jardines de Santa Clotilde. Este inmueble de planta rectangular destaca por sus elegantes arcadas de medio punto en planta baja, una gran terraza y una torreta cuadrada de tres plantas con cubierta a cuatro vertientes.